Guía de estrategia: cómo ganar en Mycelium
Mycelium es fácil de empezar y difícil de dominar. Estos consejos van del primer minuto al final de la partida. Si aún no has jugado, lee primero Cómo jugar: todo lo de aquí se basa en la regla de la línea de suministro.
La apertura (primeros 30 segundos)
Elige un buen sitio en la fase de inicio
Tienes veinte segundos para mover tu colonia inicial. Mira la vista previa del mapa: un sitio con suelo abierto alrededor crece más rápido que uno pegado a la roca, y un sitio cerca de suelo nutritivo violeta te compensa durante toda la partida. Empezar junto a un paso estrecho viene bien más adelante (es fácil de defender), pero es lento al principio.
Crece en varias direcciones, con envíos medianos
Al principio, el suelo libre solo cuesta 1 de biomasa por casilla, y tus ingresos dependen de cuántas casillas conectadas tengas. Enviar entre un 30 y un 50 % cada vez hacia varias direcciones te hace crecer más rápido que un único empujón gigante, porque cada ataque solo crece desde la parte de tu borde que mira hacia su objetivo.
Primero los nutrientes, los troncos si te pillan de camino
Una casilla nutritiva da +0,5 de biomasa por segundo durante el resto de la partida, mientras siga conectada. Una mancha de veinte casillas vale +10 por segundo, tanto como todos tus ingresos base. Los troncos son un regalo de una sola vez (+8 por casilla): bien si están en tu camino, pero no merecen un desvío.
Protege tus propias líneas de suministro
La mayoría de las partidas se pierden, no se ganan. El error clásico es un brazo de territorio largo y fino que se estira hacia un bonus o hacia un enemigo. Un corte y todo lo que hay detrás se marchita en tres segundos.
- Ensancha tus cuellos. Tras un avance largo, manda una pequeña expansión por los lados del camino para engrosarlo. Un camino de tres casillas de ancho es mucho más difícil de cortar que uno de una.
- Crece en manchas, no en líneas. Una colonia redonda tiene su origen lejos de todos sus bordes; una serpiente lo tiene cerca de todos.
- Vigila el contorno pálido. El territorio aislado recibe un borde pálido y una cuenta atrás. Tienes tres segundos: una expansión rápida apuntada justo al hueco lo reconecta y cura todas las casillas.
- Guarda algo de biomasa. Tus casillas sanas les cuestan a los enemigos 3 más la mitad de tu biomasa por casilla, hasta 10. Una colonia con reservas es cara de atacar; una colonia a cero es un bufé libre.
Atacar: primero cortar, luego absorber
Lanzarse directo al origen de un enemigo es la forma más cara de ganar. Sus casillas sanas cuestan hasta 10 cada una, y tiene tiempo para responder. La forma eficiente es cortar:
- Encuentra la parte más fina de su territorio: un cuello, un pasillo entre rocas, un brazo largo.
- Haz clic justo encima con un envío sólido. Tomar unas pocas casillas ahí parte su red.
- Todo lo que queda tras el corte está aislado: te cuesta solo 1 de biomasa por casilla, y muere en tres segundos de todos modos. Tómalo, o deja que se marchite.
- Sus ingresos caen con el territorio que ha perdido. Ahora ve a por el origen.
Una colonia que acaba de lanzar un gran avance ha gastado su biomasa y es barata de golpear. Vigila la lista de ataques arriba a la izquierda: un gran ataque saliendo de un vecino es tu oportunidad.
Defender: responde rápido a los ataques
Los ataques entrantes aparecen en rojo arriba a la izquierda, con la biomasa que les queda. Cuando llegue uno, la mejor respuesta suele ser atacar al atacante: tu ataque choca con el suyo y los dos pierden la misma cantidad. Si respondes con tanto como él envió, su ataque simplemente desaparece. Contraatacar además amenaza su borde, ahora debilitado.
Si no puedes igualar el ataque, protege lo importante: refuerza el cuello que lleva a tu origen y deja caer un brazo alejado antes que perder tu corazón.
Usar bien la Ráfaga de esporas
- Roba un bonus. Una espora pequeña directamente sobre una mancha nutritiva la captura antes de que nadie llegue caminando.
- Abre un segundo frente. Una espora detrás del borde de un enemigo le muerde desde dentro, a menudo justo al lado de un cuello que quieres cortar.
- Haz que eche raíces. Una colonia de espora que llega a 120 casillas se convierte en un segundo corazón permanente. Envía suficiente biomasa (recuerda que una cuarta parte se pierde en el vuelo) y sigue alimentándola.
- Ojo con el tiempo. Las esporas sin raíces mantienen viva su colonia durante 10 segundos. Planea unirla o enraizarla antes.
Usar bien la Micotoxina
Una nube mata todas las casillas de dentro durante doce segundos, incluidas las tuyas, y hace que las casillas enemigas envenenadas te cuesten solo 1. Bien usada, es la mejor forma de cortar un borde grueso:
- Suéltala dentro de su territorio, no en el borde. Centrada unas casillas dentro del territorio enemigo, la nube le hace daño a él y te respeta a ti.
- Remata. La nube sola solo mata lo que hay dentro. Envía un ataque a través de ella mientras dure para cortar todo lo que hay detrás.
- Úsala como escudo. Cuando el juego te avise de que una espora enemiga cae sobre tu territorio, una nube en el punto de aterrizaje la mata. Pierdes unas pocas casillas tuyas; él pierde toda la espora.
Consejos para cada mapa
- Cavernas, Laberinto: las crestas de roca forman cuellos naturales. Defiende los huecos; corta a los enemigos en los suyos.
- Cámaras: salas unidas por túneles. Quien controla un túnel decide quién pasa.
- La Grieta: unos pocos pasos cruzan la gran muralla. Defiende los tuyos pronto.
- Suelo abierto: sin cuellos de botella, pura velocidad. Los ingresos y el momento oportuno lo son todo.
- Autopistas de raíces: corre por las raíces para tomar terreno lejano, pero cada raíz es una línea larga y fina. Cuenta con que te corten, y corta tú también.
- Duramen: el núcleo rico da muchísimo, pero sus cuatro puertas son trampas. Asegura bien una puerta antes de entrar con todo.
- Archipiélago: las islas solo se unen por esporas y algunos puentes. Enraíza pronto una colonia en la isla de al lado, y acaba con las colonias enemigas de las islas tomando su corazón enraizado.
Míralos todos en la página de mapas.
El final de la partida
Con dos o tres colonias en pie, todas son grandes y cada ataque es caro. Aquí gana la paciencia:
- Deja que los otros dos se peleen entre ellos. Golpea al que acabe de gastar más.
- Absorber una colonia te da toda su biomasa: una absorción con éxito suele decidir la partida.
- Busca el corte gigante. Al final, las colonias se estiran por todo el mapa, y un corte por el medio puede quitarle a un enemigo la mitad de golpe.
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